Eco-Trap, un sistema novedoso de trampeo masivo para el control de la “mosca del olivo”

Redacción Opennatur
27 May 2011

Esta trampa ecológica neutraliza la plaga más problemática que amenaza el cultivo de la aceituna y evita el uso de insecticidas químicos

 

La “mosca del olivo” (bactrocera oleae) es una de las plagas más comunes y temidas por los productores de aceitunas, que afecta tanto a la cantidad como a la calidad de los aceites. Los tratamientos fitosanitarios convencionales, basados en aerosoles químicos, suponen un riesgo para el medio ambiente y para la salud de las personas, y es por ello que su uso está cada vez más restringido. El empresario agrícola debe optar por métodos naturales alternativos que garanticen el control de la plaga evitando los residuos tóxicos.

 

Eco-Trap, un sistema de captura masiva con feromonas atrayentes basado en el método de “attract & kill” (atracción y muerte), consigue mantener a raya la población de la plaga, situándola en niveles muy por debajo del umbral de tolerancia. Esta eficacia se obtiene sin dañar el fruto del olivo, -ni el aceite que se obtendrá de él-, con residuos nocivos. También se evitan los insecticidas químicos que se propagan en el medio ambiente, y se preservan las poblaciones de insectos beneficiosos para la plantación. Con su uso le damos un valor añadido a la producción, puesto que la eliminación de productos químicos incrementa su calidad y repercute en una mayor seguridad alimentaria. Otra ventaja añadida es que después de su utilización (un año en el árbol), las trampas están libres de ingredientes activos y pueden ser eliminadas por métodos convencionales sin constituir un riesgo contaminante.

 

Múltiples ensayos llevados a cabo en diferentes países del arco mediterráneo avalan la idoneidad de este sistema de trampeo que no presenta ninguna complejidad en cuanto a su uso y aplicación.  Eco-Trap se entrega listo para su uso y está compuesto por un dispensador de feromona sexual de la bactrocera oleae, combinado con un fuerte atrayente alimenticio (bicarbonato amónico) y una superficie impregnada de insecticida (deltametrina) autorizado en Producción Ecológica.

 

Las trampas se colocan en la parte media-alta de las copas de los árboles, y deben instalarse al principio del vuelo de la bactrocera oleae, normalmente a finales de Junio hasta mediados de Julio, cuando el hueso de la aceituna empieza a endurecerse (lignificación de la semilla). El número necesario de dispensadores se sitúa en una media de 50-100 unidades por hectárea, aunque puede variar en función de las características de los árboles de cada plantación. La eficacia del producto supera los cinco meses de duración, por lo que es suficiente tan solo una sola aplicación para cubrir por completo el periodo de riesgo de las parcelas. En ocasiones, si se detectan incrementos de población en Agosto-Septiembre, es recomendable reforzar con más trampas Eco-Trap.

 

Las técnicas de monitoreo permiten detectar la presencia de insectos adultos mediante trampas y feromonas para estimar el posible riesgo de daños. Se llevan a cabo, generalmente, mediante placas cromáticas amarillas cebadas con feromona. Las trampas se colocan en una media de una por cada 500 olivos en olivares medianos o pequeños, y de una por cada 1000 en olivares grandes y uniformes. Se recomienda efectuar una lectura semanal de las mismas para ir viendo la evolución de la plaga en la zona monitoreada.

 

Eco-Trap es válido tanto para la producción ecológica, -según la normativa europea (2091/1991, 2092/1992, 1488/1987 y 473/2002)-, como para la producción integrada (IPM) y, naturalmente, para la producción convencional.