Olint - 22 jul 2013 - 12:39

Factores Clave

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  • Variedades

La elección de la variedad constituye uno de los aspectos fundamentales para lograr un buen resultado. Actualmente hay tres variedades de bajo vigor que representan la base de estas plantaciones: ‘Arbequina’ selección Agromillora, ‘Arbosana’ i-43 y ‘Koroneiki’ i-38. El número de variedades adaptadas al sistema superintensivo es todavía pequeño, aunque en los próximos años se prevé incorporar nuevos materiales genéticos procedentes del programa de mejora del departamento de I+D de Agromillora y de los programas en convenio con la Universidad de Córdoba y otras instituciones.

Variedades para cultivo superintensivo

Cosecha mecanizada

Para la recolección son adecuadas las mismas máquinas cabalgantes empleadas en la vendimia, y éstas pueden estar disponibles durante el periodo de cosecha de las aceitunas. Las máquinas no necesitan modificaciones, cosechan hasta el 98% de los frutos causando mínimos daños sobre el fruto y el árbol. Los rendimientos pueden alcanzar las 2 horas/ha y los costes de recolección oscilan entre 0,03-0,06 €/Kg. Este factor permite romper la imagen inicial de sistema propio y exclusivo de grandes fincas o grandes inversores, y ha convertido al cultivo superintensivo en una alternativa más a considerar por el olivicultor tradicional. El superintensivo requiere de fincas con pendientes no superiores al 20% para permitir el desplazamiento de la cosechadora.

Poda mecanizada

El sistema superintensivo permite mecanizar en un alto grado la poda contribuyendo así a reducir significativamente los costes de la explotación. En verano y de forma anual se realiza el topping (corte de la parte superior del árbol) a una altura de 2,5 m y el corte de las bajeras para mantener las ramas inferiores a una altura de 60 cm. Estas dos podas son importantes para el manejo de la vegetación y además optimizan la recolección con la vendimiadora.

Plantación mecanizada

El sistema superintensivo permite mecanizar en un alto grado la poda contribuyendo así a reducir significativamente los costes de la explotación. En verano y de forma anual se realiza el topping (corte de la parte superior del árbol) a una altura de 2,5 m y el corte de las bajeras para mantener las ramas inferiores a una altura de 60 cm. Estas dos podas son importantes para el manejo de la vegetación y además optimizan la recolección con la vendimiadora.